La leyenda de Rompecascos

Siempre me ha llamado la atención el grito de guerra de los aficionados del Athletic. Ese “Athleeetic” de diez segundos que inicia cualquier cántico. Me cuentan mis compañeros de Bilbao que tiene su origen en un personaje conocido como Rompecascos. Era el más acérrimo y perseverante aficionado del Athletic. Siempre con su “txapela” y su bota de vino. Antes de cada partido gritaba hasta tres veces ese “Athleeetic” y el resto de aficionados terminaban con el “eup”. Lo sacó del Solokoetxe, un modesto club de barrio. Hablamos de los años 50 y el grito perdura hasta hoy. La leyenda va más allá. Dice que el tal Rompecascos terminaba sus gritos partiéndose una botella en la cabeza. Muchas veces, esa botella era de anís. Seguramente, será el símbolo de la fortaleza de los vascos. Contra eso, y contra su perseverancia, deberá luchar el Barça mañana. No será fácil. Jugarán contra la fuerza y la ilusión rival. La diferencia técnica entre los dos equipos es abismal pero en una final todo se iguala y como reza el dicho: La ilusión mueve montañas. Y en eso, el Athletic gana al Barça. Están convencidos de que le darán un susto al Barça. Hasta donde alcance ese susto, dependerá de la habilidad del Barça para abstraerse del ambiente y llevar el partido a su terreno. Todo lo que se acerque a lo épico no beneficia. Ante el Athletic menos que ante nadie.

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2 comentarios para “La leyenda de Rompecascos”

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    [...] Por Don Diego López de Haro. Por los zuritos en Pozas y los pintxos en García Rivero. Por Rompecascos y su txapela. Por la amatxu de Begoña y por Por los viajes a Turín, o a Lieja, o a Trondheim. Por [...]

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